El ciclismo indoor es una modalidad de entrenamiento que se realiza sobre una bicicleta estática específica y con la que se puede simular los cambios y esfuerzos propios de un recorrido real de una competición, pero –como su nombre lo indica- realizado bajo techo en un gimnasio o centro deportivo, guiado por un entrenador y acompañado de música. Se trata de un tipo de entrenamiento cardiovascular, anaeróbico y aeróbico, adecuado para personas habituadas al ejercicio. No obstante, los programas de entrenamiento pueden adaptarse al nivel de preparación del grupo, adecuando la intensidad. Las sesiones se distinguen por ser altamente motivantes, ya que la unión de factores como la música y el trabajo en equipo, permiten conseguir un mejor equilibrio entre la motivación psicológica y la recuperación física y muscular.
Este tipo de entreno fue ideado por el triatleta de la Race Across American, Johnny G., quien se propuso con su innovación, potenciar el cuerpo y la mente mediante el entrenamiento. Un método que se conoce también bajo la marca registrada SPINNING®, epicentro de la práctica que ya es habitual en diferentes gimnasios del mundo.
Spinning: ¿Te atreves?
Todo empezó en un simple garaje y ahora es el protagonista indiscutible de los gimnasios. ¿Su nombre? Spinning o Ciclismo Indoor. Son clases de ejercicio aeróbico con una duración de 45 minutos en una bicicleta estática con marchas y diseñada para tal fin, que junto a ritmos desenfrenados de música permite jugar con la imaginación para motivar el cuerpo y convertir una actividad aburrida y monótona (como es la de pedalear sobre una bicicleta fija) en una experiencia inolvidable.
El programa de Spinning fue desarrollado en 1987 por el ciclista norteamericano Johnny Goldberg que intentó conjuntar sus conocimientos como ciclista profesional, cinturón negro de karate y sus estudios de la filosofía Zen, para crear un ejercicio de bajo impacto pero efectivo. Empezó a enseñar su programa en el garaje de su casa hasta que sus clases se hicieron tan populares que llegaron a los oídos de los directores de los principales gimnasios de Los Ángeles (EE.UU.).
El Spinning es un ejercicio donde el único requisito es saber pedalear, a parte de no tener problemas cardiacos, y pueden practicarlo hombres y mujeres de cualquier edad, con condición física o sin ella. Necesitarás un pantalón corto y una camiseta, aunque es preferible un culotte y maillot para más comodidad y unas zapatillas de suela de goma rígida para pedalear de una forma segura y uniforme. También es necesario una toalla para usar durante el ejercicio y una botella de agua para hidratarte y si lo tienes, un medidor de frecuencia cardiaca para que ejercites con mayor seguridad y comodidad.
La clase es grupal y todos siguen las mismas indicaciones del profesor con la ventaja de que cada alumno puede regular en su bicicleta su propio nivel de esfuerzo y así controlar la intensidad del entrenamiento. La mayoría de los gimnasios ofrecen diferentes tipos de clases:
- Todo terreno, es la más variada y te sentirás pedaleando en carretera, por la montaña, haciendo saltos y en la fase de recuperación, pudiendo trabajar cerca del 90% del ritmo cardiaco.
- De resistencia, te concentrarás en mantener el paso, toda una habilidad, y es muy similar al ciclismo de exteriores, pasando la mayor parte en el sillín. Se debe trabajar un cerca de un 70% del ritmo cardiaco.
- De fortalecimiento, para desarrollar la fuerza de los músculos y la resistencia.
- De recuperación, cada uno lo puede hacer por si mismo manteniendo el ritmo entre un 50 y un 60% como máximo y de quema de calorías, un paso lento que convierte la grasa en energía para el ejercicio.
Lo ideal es comenzar con 2 clases a la semana e ir aumentando la frecuencia paulatinamente hasta un máximo de 4 clases a la semana. Esto es para aquellas personas que estén acostumbradas al deporte físico, para los principiantes las indicaciones son distintas: deben tomarse la clase con calma si no quieren acabar con un buen sofoco después de las primeras pedaladas...
Durante la clase, el profesor da una serie de pautas para cumplir con el circuito que él describe. La música juega un papel fundamental y es una herramienta imprescindible, junto al entusiasmo que transmite el profesor, a la hora de crear la rutina: temas suaves para entrar en calor, trepidantes para el esfuerzo, acelerados en los descensos junto a algunos momentos donde tendremos que pedalear y hacer flexiones de piernas y brazos para trabajar otras partes del cuerpo.
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